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¿Cómo Domar a un Elefante Salvaje?


Desarrollar un programa de capacitación de habilidades blandas para líderes puede llegar a ser un verdadero desafío. Incorporar el coaching es una de las maneras de comenzar.

¿Qué tiene que ver con el mundo corporativo el “domar a un elefante”? Todo. Domar a un elefante requiere de persistencia, determinación y de un deseo inquebrantable de tener cierto grado de control sobre una bestia salvaje. Esto es algo muy parecido al proceso de entrenar la mente de otro, a fin de que pueda manejar eventos negativos o desafíos con facilidad.

Al igual que el elefante, la mente tiene la tendencia a invadir desenfrenadamente, a destruir las situaciones de caos no deseadas - especialmente cuando se encuentra lidiando con circunstancias estresantes y negativas. Desarrollar líderes en los ámbitos de la gestión y manejo de la mente, es uno de los desafíos más grandes para los facilitadores corporativos y a la vez, es lo que impacta más en el retorno sobre la inversión.


El lado más “suave” del liderazgo


Históricamente, la capacitación surgió a partir de la necesidad de desarrollar habilidades concretas y tangibles, tales como el uso de equipaje pesado o el cómo ejecutar un determinado proceso con precisión desde su inicio hasta el término. El foco estaba puesto en ayudar a las personas a obtener una habilidad práctica, que podía ser medida y aplicada de modo inmediato. Aunque aún se entrega ese tipo de capacitaciones, en muchos ambientes de operarios, el foco de la capacitación ha cambiado durante los últimos años, para incorporar el lado más blando del desarrollo.


Hoy en día invertimos tiempo, dinero y energía intentando desarrollar individuos y equipos, en las áreas que requieren disciplina mental, tales como la comunicación, resolución de conflictos y problemas y, liderazgo. Es interesante, que el impacto de estos esfuerzos por capacitar en estos ámbitos ha sido difícil de evaluar y, muchos han cuestionado su valor a lo largo del tiempo.


Hace no mucho tiempo, sostuve una conversación con una mujer que me contactó tras un seminario vía internet (webinar) de ASTD que di. Me pidió que la ayudara a entender porqué no estaba funcionando el programa de capacitación de liderazgo. Le solicité que me describiera el programa. Y me explicó, “Una vez al mes, durante un día, se reúne un grupo de líderes de alto potencial, provenientes de distintos departamentos de la compañía, a trabajar en una sesión de capacitación focalizada en el liderazgo. Se espera que puedan venir a todas las jornadas y entregar informes de su progreso entre sesiones. El problema es que la asistencia va de mal en peor, con cada mes que transcurre y se entregan cada vez menos informes entre las jornadas. No sé qué hacer.”


Luego le pedí que me describiera los contenidos que se abordaban durante cada uno de los días de capacitación. Me respondió, “Conversamos acerca de las características del liderazgo y reflexionamos acerca de los comportamientos que los líderes despliegan.”