Existen muchas formas “correctas” de cuidarse a sí mismo
- Adistra News

- 3 ene
- 4 Min. de lectura

Surgieron muchos consejos que destacan la importancia del autocuidado durante la pandemia. Nos dicen que meditemos, que tomemos baños largos y que compremos productos nuevos y caros.
Aunque estos consejos tienen buenas intenciones, rara vez llegan a la raíz del problema por el que a tantos nos cuesta cuidar nuestra salud mental y física.
Como investigador, profesor y orientador profesional, llevo casi dos décadas estudiando este tema. A diario, escucho a personas que quieren cuidarse mejor, pero no encuentran el tiempo. Siempre lo dejan al final de sus listas de tareas pendientes… después de cumplir con sus responsabilidades con sus jefes, compañeros, familiares y amigos.
Encontrar tiempo para el autocuidado puede ser especialmente difícil para estudiantes y jóvenes profesionales. La urgencia de priorizar la escuela, el trabajo y las solicitudes de empleo es abrumadora. No es de extrañar que, al final del día, muchas personas se sientan agotadas y con poca motivación para centrarse en sí mismas.
La ironía es que dedicar tiempo al autocuidado es esencial para un buen desempeño en todas las demás áreas de nuestra vida. Numerosas investigaciones han demostrado que cuidar nuestro cerebro, cuerpo y espíritu puede ayudarnos a ser más efectivos en todo lo que nos propongamos. Entonces, ¿Cómo conciliamos esta aparente paradoja: nuestra salud mental y física es importante para nuestra educación y carrera profesional, pero nuestra educación y carrera profesional nos impiden dedicar tiempo y energía a ella?
La solución no es una mejor rutina de estudio o ejercicio, ni la aplicación adecuada para dormir o meditar. Para cambiar lo que hacemos, tenemos que cambiar nuestra forma de pensar.
En mi investigación con el psicólogo organizacional Stew Friedman, hemos descubierto que la mayoría de las personas operan con una mentalidad de equilibrio (es decir, "Si quiero rendir mejor en el trabajo, necesito tomarme tiempo para hacer otras cosas"). Esta mentalidad está arraigada en la forma en que nos enseñan a ver las diferentes facetas de la vida desde pequeños; incluso la noción de equilibrio entre la vida laboral y personal se representa a menudo como una balanza con el trabajo a un lado y el resto de la vida al otro. Y si bien es cierto que nuestro tiempo tiene límites, es precisamente esta mentalidad la que a menudo nos impide hacer cambios positivos.
Para crear este cambio positivo, necesitamos replantear nuestra perspectiva sobre las interconexiones entre las diferentes áreas de nuestra vida. Al preguntarnos por nuestras suposiciones acerca del autocuidado, puede encontrar un enfoque que le funcione.
Aquí les entrego tres herramientas que pueden ayudarle.
Defina el autocuidado en sus propios términos
Dada la abundancia de consejos sobre el autocuidado, la mayoría de nosotros operamos con una serie de suposiciones sobre cómo debería ser el bienestar. Pero solo Ud. puede determinar qué necesita su mente, cuerpo y espíritu para prosperar.
Quizás sea un programa de reality en la TV para relajarse al final del día. Quizás sea encontrar un terapeuta o psiquiatra que le apoye. O tal vez silenciar una cadena de mensajes o un hilo de Twitter que le causa angustia.
Para descubrir qué necesita, empiece simplemente por notar cuándo se siente con energía y cuándo se siente agotado. Busque patrones. ¿Qué le hace sentir bien? ¿Qué le hace sentir abrumado y ansioso? Ahora comience a crear su propia comprensión de lo que significa para usted el autocuidado.
Revise si usa la mentalidad del todo o nada
Reflexione acerca de cómo piensa reservar tiempo para Ud. mismo. ¿Supone que necesita cambiar por completo su estilo de vida? Le sorprendería la cantidad de personas con las que trabajo que creen que necesitan pasar de la falta de sueño y el agotamiento a ser expertos en salud y fitness de la noche a la mañana. La idea de que no vale la pena hacer algo que no sea una transformación total de su vida lo puede llevar a terminar sin hacer cambio alguno. Esto es típico de la publicidad de programas que prometen un "nuevo yo", pero que definitivamente no ayudan.
Observe si piensa en modo todo o nada, es el primer paso para crear una mentalidad más realista. A partir de ahí, puede empezar a explorar pequeños cambios factibles que funcionen en el contexto de su vida real. A medida que aprende qué funciona y qué no, la curiosidad y la autocompasión son excelentes alternativas al pensamiento del tipo “todo o nada” y tienden a producir cambios más duraderos.
Busque oportunidades para integrar
Otro cambio de mentalidad es desafiar la idea de que priorizar el bienestar es algo que debemos hacer por separado de otras áreas de nuestra vida. Mi investigación ha demostrado que las soluciones de autocuidado más sostenibles suelen provenir de integrar las diferentes áreas de nuestra vida.
Por ejemplo, considere cómo podría aprovechar el tiempo de autocuidado para enriquecer su carrera profesional (una reunión caminando con un colega o mentor en lugar de una videollamada), apoyar a su comunidad (recoger basura en el vecindario) o fortalecer otras relaciones (establecer un horario recurrente para ver videos de yoga en línea con un amigo o familiar que viva lejos).
Al cambiar su forma de pensar sobre el autocuidado, puede lograr cambios graduales y significativos que le brinden mayor paz, energía y alegría. Al hacerlo, puede experimentar por si mismo lo que la investigación ha demostrado claramente: que invertir en su propio bienestar puede mejorar tu éxito profesional. Es posible crear armonía entre las diferentes áreas de su vida, pero quizás tenga que cuestionar algunas de sus suposiciones para lograrlo.
Traducido de Harvard Business Review: Monday, April 20, 2021. “There`s No “Right” Way to Do Self-Care" by Alyssa F. Westring



Comentarios