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Hablando con claridad: Identificando los estilos de comunicación


Existen 4 estilos básicos de comunicación: expresivo, sistemático, empático y directo.

Nuestro estilo de comunicación afectan en los demás en cómo reaccionan y nos perciben. Conocer su estilo de comunicación y saber cómo manejar los estilos de comunicación de los demás, puede reducir los conflictos, aumentar la productividad y mejorar el trabajo en equipo en el lugar de trabajo.

Generalmente, la diversidad de formación y seminarios sobre las diferencias generacionales tienen por objeto aumentar la conciencia cultural, reducir los conflictos, y promover el trabajo en equipo.

Ser consciente de las diferencias culturales y generacionales puede mejorar la productividad de los empleados, mejorar el ambiente de trabajo, y contribuir a una mayor comprensión de unos a otros. Conocer cómo adaptar sus estilos de comunicación para complementar el estilo de alguien más va a permitir a los empleados mantener la productividad y crear un ambiente de trabajo armonioso.

Por otra parte, el reconocimiento de su estilo de comunicación puede ayudar a entender cómo sus acciones son percibidas por los demás. Miles de años atrás, el físico griego Hipócrates estudió los tipos de personalidad humana.

En lugar de utilizar términos básicos que los investigadores de hoy en día asocian con ciertos tipos de personalidad, Hipócrates determinó y definió los estilos como: sanguíneo, flemático, melancólico, colérico. Y estos nombres los denominó así al pensar y creer que ciertos fluidos corporales tales como, la sangre, la flema, la bilis y la bilis negra, determinaban ciertos caracteres de nuestro temperamento, pudiendo llegar más allá de ello. Hoy en día los estudios de Hipócrates se pueden relacionar con las situaciones conflictivas que suelen ocurrir en el lugar de trabajo, pero que, a diferencia de Hipócrates, pueden tomar un enfoque activo al estar conscientes de los estilos de comunicación de los demás para luego adaptar nuestro estilo y así encontrar ese equilibrio.

Típicamente existen 4 estilos de comunicación básicos. Hoy en día, los investigadores utilizan los términos expresivo, sistemático, empático y directo. Los investigadores modernos también han podido diferenciar la personalidad en términos y estilo de comunicación. De hecho, nuestra forma de comunicarnos hoy en día está más determinada por nuestras decisiones y necesidades que por nuestra personalidad, que tiende a ser constante y permanente; por el contrario podemos cambiar de estilo de comunicación dependiendo de nuestras necesidades y situaciones.

Por ejemplo, alguien que es generalmente una buena persona podría tener un mal día. O bien, un compañero de trabajo que en general es positivo podría experimentar síntomas de depresión tras la pérdida de un ser querido. Ocurrencias temporales como estos no reflejan nuestra personalidad, pero puede afectar la forma en que nos comunicamos unos con otros.