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Coaching on demand


El coaching solia hacerse como un proceso administrado por el departamento de Recursos Humanos, entre otras cosas, porque implica invertir dinero, tiempo y esfuerzo. Además, el profesional de Recursos Humanos tiene mucho más conocimiento y experiencia para evaluar y controlar el desarrollo del proceso. La limitación, eso sí, es que todo eso hace que el proceso sea más lento y, por ende, menos oportuno.



Los millenials no parecen estar dispuestos a esperar. Imagine que el proceso para que le aprueben un coaching para reforzar sus habilidades de liderazgo le tome dos meses. Con suerte, el millennial planea estar 20 meses en su trabajo, y si ya lleva 10 meses, la aprobación le tomaría el 20 % de su tiempo restante en la empresa!

Así es que parece más razonable convertir al coaching al formato on demand: lo tomo cuando quiero, a la hora que más me convenga, por módulos que pueda hacer cuando lo necesite y, si no me gusta, lo dejo cuando quiero. ¿Será posible hacerlo así? No es fácil, pero si queremos llegar a una parte cada vez más grande de la fuerza de trabajo, esta aparece como una alternativa cada vez más probable.

Lo interesante es que el contenido del coaching, es decir, lo que se espera lograr con este proceso, es lo mismo de siempre. Las personas queremos sentir que nos consideran, que nos hacen participar para sentirnos comprometidos con nuestro trabajo. También los millennials necesitan fortalecer sus habilidades blandas, es decir, su habilidad para comunicarse mejor, para empatizar con personas distintas, para involucrarse emocionalmente con su trabajo y sus proyectos.

El desafío requiere que todos los actores del proceso se relacionen de una manera diferente. Para el área de Recursos Humanos, que habitualmente administra los presupuestos y controla su utilización apropiada, el desafío consiste en cómo asignar estos recursos con mayor rapidez, sin perder la eficiencia y el control de los resultados. Para el Jefe, el tema crucial es cómo mantenerse cerca de sus “coacheados”, en todo momento y lugar, pero sin necesidad de estar presencialmente, físicamente al lado. Para el especialista en desarrollo organizacional o experto en coaching, la pregunta es cómo hacer que los involucrados tengan siempre a la mano la información técnica, las herramientas, los ejemplos, y el entrenamiento, pero sin que implique estar presente.

La situación ideal que me imagino para poder alcanzar simultáneamente todos estos desafíos es una organización en la que todos los recursos técnicos están subidos a una plataforma web, que sea accesible a toda hora y desde cualquier lugar, con los mecanismos de seguridad adecuados, y con la posibilidad de que sean actualizados permanentemente. También me lo imagino como multi plataforma, para que el millennial pueda acceder tanto desde el PC de su escritorio como desde su celular o notebook. Cada módulo de información se debería sostener a sí mismo, o sea, que se podría utilizar sin necesidad de haber leído, visto o escuchado el resto del material. Al mismo tiempo, todos los contenidos deberían estar relacionados entre sí, para que se puedan integrar si es que el interesado lo requiere.

El sistema debería permitir una comunicación fluida entre el Jefe y el coacheado. Esto le permitiría al Jefe saber en todo momento cómo está avanzando su coacheado, y también le permitiría apoyarlo, enviándole mensajes, compartiendo experiencias, y motivándolo a continuar su desarrollo.

¿Es posible hacerlo hoy? Yo creo que sí. Las metodologías y plataformas de elearning se han desarrollado mucho, permiten tener videos en formatos de fácil reproducción y altísima calidad, además de incluir chats y plataformas interactivas. Claro que tendría que ser un proyecto interdisciplinario, en el que los contenidos serían aportados por el área de Desarrollo Organizacional, el presupuesto por Recursos Humanos, el cliente sería el Jefe, el usuario sería el millennial, y el que aportaría el cómo sería el área de Tecnologías de la Información. Para que una iniciativa de este tipo prospere dentro de una organización, sería imprescindible que el Gerente General esté completamente convencido de los beneficios que podría tener una iniciativa así. Su liderazgo sería clave para superar los múltiples obstáculos que seguramente surgirían.

El desarrollar un sistema de coaching que realmente aporte valor es algo que puede impactar en los resultados de la empresa, tanto a través de la retención de talentos, que se sentirían menos tentados a cambiarse de empresa, hasta las múltiples contribuciones que podrían hacer los millennials gracias a un clima que favorezca la innovación y la proactividad.

Buena suerte en su proyecto!

Eduardo Saleh Sabat

Psicólogo Organizacional

Agosto 2019

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