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Soy Superman

  • Foto del escritor: Adistra News
    Adistra News
  • hace 3 días
  • 4 Min. de lectura

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Cuando me ha tocado conversar en confianza con personas que tienen conductas un tanto auto destructivas, les hago la analogía con Superman: que revisen debajo de su camisa o blusa si es que tienen el traje de Superman. Es que es fácil caer en la tentación de pensar que somos indestructibles, que a mí no me va a pasar, hasta que la sabia naturaleza nos da un aviso, a veces de manera amigable y en otros casos de forma dramática. Definitivamente, Superman es una buena película.

 

El primer paso para el auto cuidado es aceptar que es importante cuidar nuestra salud física, mental y emocional, porque sin eso no podemos cumplir ninguno de nuestros objetivos. Si no nos cuidamos a nosotros mismos tampoco vamos a poder cuidar a nuestros seres queridos, lo primero es estar en condiciones adecuadas para luego ayudar a los demás. Es ideal aceptar lo que tenemos, con las debilidades y fortalezas de nuestro cuerpo, con nuestras habilidades para algunas cosas y deficiencias en otras.

 

También es necesario entender que somos una misma persona que trabaja, que tiene una familia, que hace deportes, que va a la Iglesia o que pinta. Al intentar separarnos en distintos “yo”, se genera una tensión que suele ser poco saludable. “En mi casa soy así, pero acá en el trabajo soy diferente” me han dicho muchas personas. Es natural que uno se adapte en su trabajo según las exigencias de la organización. Por ejemplo, una persona que es muy sociable y le gusta conversar y compartir, podría tener que trabajar frente a un computador resolviendo asuntos de contabilidad con poca interacción con los demás. Pero a la larga, mientras más distancia se produzca con sus preferencias, más difícil y estresante se hará su trabajo.

 

Un tercer aspecto que le sugiero tener en cuenta es que el auto cuidado viene en píldoras pequeñas y personalizadas. La mayoría de las veces son cosas simples las que pueden ayudarle a mejorar su estado emocional o disminuir su estrés. En ocasiones puede ser algún tipo de expresión o palabra que usa su colega o Jefa, en otras puede ser realizar una “parada” de 5 minutos, como salir al patio o a un balcón. A otras personas les basta con estar en un lugar que les permita cerrar los ojos y meditar por unos minutos. No espere hacer un cambio de vida o algo completamente diferente, en cualquier lugar se puede encontrar algo para relajarse o distraerse por algunos minutos.

 

Un cuarto aspecto es que el estrés no es propio de las cosas ni de las otras personas, es la forma como nosotros mismos reaccionamos ante los estímulos lo que nos genera estrés. Cuando una colega grita o dice garabatos, si tenemos la habilidad para responder en forma asertiva, sin quedarnos callados ni tampoco agrediendo, podemos manejar nuestro nivel de estrés dentro de un rango razonable. Cuando somos capaces de sostener conversaciones difíciles de manera adecuada, podremos cuidar y mantener nuestra red social que es una parte importante de nuestro bienestar emocional.

 

Al planear sus acciones de cuidado personal, tenga en cuenta que no hay una fórmula única, sino que depende del significado que tenga la actividad para cada persona. Por ejemplo, en el caso de las personas que van al gimnasio para mejorar su estado físico, lo importante es que tenga en cuenta el objetivo de la actividad, que sería en este caso mejorar su condición física. Pero si como resultado de sus idas al gimnasio termina estresado por lo horarios o se lesiona por las rutinas excesivas, se podría terminar convirtiendo en otro motivo de estrés. Así es que asegúrese de mantener en su mente el objetivo de la actividad que elija para mejorar su cuidado personal y de tener alguna clase de medida o indicador de cómo lo está ayudando a conseguir un mejor vivir.

 

Una de las acciones que suele tener muy buenos resultados es tomar iniciativas para mejorar la calidad de la comunicación dentro de su círculo social, que habitualmente incluye a sus parejas, familiares, amigos o personas con las que mantiene una relación cercana. Es cierto que cada persona tiene su propio estilo, algunos pueden ser más optimistas, otros más críticos y otros pueden tener más dificultades para expresar o manejar sus emociones. Pero como son y seguirán siendo por un buen tiempo las personas más cercanas, vale la pena hacer un esfuerzo por perfeccionar nuestra comunicación antes de que surjan conflictos o problemas más graves. Por ejemplo, el establecer ciertas pautas de respeto de las diversas opiniones en temas sensibles como la política, los deportes o los valores personales. Una solución poco asertiva es evitar conversar de estos temas. La otra alternativa es convertir en pelea cada una de esas conversaciones en las que se trata de convencer al otro de que está equivocado. En cualquiera de estos dos caminos las personas suelen estresarse y a veces hasta pelear en forma abierta. Lo que les sugiero es practicar una comunicación asertiva en la que cada uno pueda decir lo que piensa o siente en forma respetuosa, sin esperar demostrar que el otro está equivocado sino poniendo énfasis en que se trata de opiniones diferentes. Esto cuida las relaciones y a la vez permite abrir conversaciones más positivas. Recuerde que la soledad, la peor pandemia silenciosa que estamos enfrentando actualmente, es una gran generadora de estrés y frustración.

 


 

Eduardo Saleh Sabat

Psicólogo Organizacional

Enero 2026

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